Rehabilitación energética

Rehabilitación Energética

Beneficios, formas de intervenir y subvenciones

Rehabilitación energética
 

Análisis general

Rehabilitación energética 

La rehabilitación energética agrupa todas aquellas actuaciones destinadas a la mejora de la eficiencia energética de los edificios para reducir su consumo energético, es decir, conseguir la misma sensación de bienestar en el interior, pero con menos gasto.

Según datos del Instituto para la Diversificación y Ahorro de Energía (IDAE), el 50% de los edificios existentes fue construido antes de 1980, fecha a partir de la cual se establecieron los primeros parámetros energéticos obligatorios a cumplir en el diseño de los edificios, por lo que la mitad de las edificaciones existentes carece de estrategias funcionales para reducir el consumo energético. La demanda de energía de las viviendas se podría considerar en un 50% para producción de calefacción y refrigeración, un 20% para generación de agua caliente sanitaria, otro 20% para el funcionamiento de electrodomésticos y cocinas y el 10% restante para iluminación. De este modo vemos que, prácticamente la mitad del consumo energético en el sector residencial, está directamente ligado a su envolvente térmica y de ahí la importancia de actuar sobre la misma de manera complementaria a la mejora de las instalaciones interiores.

Se estima que, mediante la aplicación de medidas correctoras, se podrían reducir los consumos y las emisiones de dióxido de carbono entre un 10-30%, suponiendo un ahorro de 500-2.000€ por vivienda. Así pues, cuanto mejor aislada esté la fachada y la cubierta, mejores sean los vidrios y carpinterías de las ventanas y más eficientes sean las calderas, aparatos y bombillas, mayor será el ahorro en nuestras facturas y menores serán las emisiones al medio ambiente de cara a su preservación por el interés general de todos.

Intervenciones sobre la envolvente térmica

Rehabilitación energética

El Código Técnico de la Edificación (CTE) la define como el conjunto de cerramientos que delimitan espacios habitables y el ambiente exterior, ya sea éste, aire, terreno, otro edificio o particiones interiores que separen espacios habitables de no habitables. Estaríamos hablando de la piel del edificio, es decir, de sus cubiertas, fachadas, suelos, medianerías, particiones, puentes térmicos… Las principales intervenciones estarían asociadas principalmente a la mejora del asilamiento térmico, mejora de las prestaciones de los huecos y reducción de los puentes térmicos. Las desglosamos a continuación:

- Añadir aislamiento térmico por el exterior. También conocido como Sistema de Aislamiento Térmico por el Exterior (SATE) para fachadas. Recomendado principalmente para edificios al completo con ocupación permanente ya que, al poner el aislante por fuera, la cara interior del muro permanecerá siempre más próxima a las condiciones de confort interior y nos será más rápido acondicionar las estancias en menos tiempo y con menor coste lógicamente. Otras ventajas serán la eliminación de puentes térmicos, desaparición del riesgo de condensaciones, reducción de las molestias a los usuarios y mantener la superficie útil del edificio intacta sin perder metros cuadrados. El Ayuntamiento de Madrid permite instalar hasta 20 cm de espesor total a partir de planta primera sin que compute como incremento de edificabilidad mientras que, en planta baja, no computaría únicamente superficie construida si se respeta la alineación oficial. Esta medida, es difícilmente aplicable en edificaciones con fachadas protegidas dado que supondría una alteración de las mismas. Para cubiertas y suelos en contacto con el aire, la solución sería igualmente factible.

- Añadir aislamiento térmico por el interior. Se recomendaría para edificaciones en las que no podamos realizar una actuación del conjunto del edificio, así como para casos en los que la ocupación no fuese permanente como es el caso de segundas residencias, ya que podremos climatizar la vivienda con mayor rapidez y eficacia. Esta solución tendría la ventaja de que podría ser llevaba de manera particular por cada usuario y sería aplicable a cualquier edificio independientemente de su grado de protección, pero no conseguiría eliminar los puentes térmicos ni el riesgo de condensaciones (salvo que se emplee una barrera de vapor) y generaría una pérdida de superficie útil que, en muchos casos, supondría un gran perjuicio, por lo que debe ser viable desde este punto de vista. En el caso de cubiertas se aplicaría colocando aislante térmico trasdosando interiormente mientras que en los suelos en contacto con el exterior sería más complicado al generar un desnivel en el solado.

- Insuflado de aislamiento térmico en cámaras. Solución a aplicar una vez descartadas las anteriores. No es efectiva para cámaras de aire superiores a 4 cm ya que pueden quedar burbujas de aire sin rellenar. Tiene la ventaja del aislamiento interior en cuanto a que puede hacerse individualmente por cada usuario, pero sin perder superficie útil, aunque presenta las mismas desventajas además de la limitación del espesor del aislante y el riesgo de que partes de queden con aire haciendo que el resultado no sea óptimo. Sólo sería aplicable en fachadas y no podría ejecutarse en suelos y cubiertas.

- Sustitución de ventanas. Los huecos de fachada son puntos donde la fachada ve reducida, por regla general, su transmitancia térmica (Coeficiente U), es decir, aumenta el intercambio de temperatura entre interior y exterior. A nivel de marcos de carpintería, en orden de mejores a peores prestaciones y de manera general, estarían los marcos de PVC (según el número de cámaras), de madera, metálicos con rotura de puente térmico y metálicos sin rotura de puente térmico. Hay soluciones particulares en acero de grandísimas prestaciones por lo que siempre hay que cotejar con las características técnicas de los fabricantes independientemente del material. En cuanto a vidrios, hoy en día se instalan como mínimo vidrios dobles bajo emisivos que tienen menos transmitancia térmica que los convencionales. En orientaciones este y oeste, debido a la horizontalidad de los rayos y la difícil protección frente a los mismos, es aconsejable emplear vidrios que reduzcan el factor solar (g), en otras palabras, que reduzcan la cantidad de radiación solar que lo atraviesan.

- Incorporación de sistemas de protección solar. Aquí nos estaríamos refiriendo a elementos auxiliares de los huecos como toldos o lamas orientables. Los primeros son adecuados para huecos al sur debido a que el sol es más vertical mientras que los segundos son apropiados para orientaciones este y este por el motivo que ya hemos expuesto con antelación.

- Eliminación de puentes térmicos. El término ya ha salido anteriormente pero no hemos detallado a qué se refiere. Estaríamos hablando de zonas de la envolvente térmica del edificio en las que se interrumpe la uniformidad de un elemento. Esta variación puede ser por un cambio del espesor del cerramiento o de los materiales empleados, por la penetración completa o parcial de elementos constructivos con diferente conductividad, cambios en la geometría… que conllevan una minoración de la resistencia térmica respecto al resto del cerramiento y por tanto constituyen puntos débiles frente al intercambio de temperatura entre interior y exterior. Estaríamos hablando de frentes de forjado sin aislamiento, pilares, contornos de huecos… Para intervenir sobre los mismos se aplican soluciones de aislamiento por el exterior pues así crearíamos una nueva piel continua que eliminaría las pérdidas o ganancias indeseadas de temperatura, reduciendo así la necesidad de un mayor consumo de calefacción o refrigeración según la situación.

Actuaciones sobre las instalaciones del edificio

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Destacaríamos las siguientes intervenciones:

- Instalación de iluminación más eficiente. Aunque pueda pensarse que es una medida que sólo tiene repercusión para viviendas unifamiliares o para usuarios de bloques de viviendas de manera individual, se pueden lograr ahorros de más de un 50% en electricidad de zonas comunes mediante el uso de bombillas tipo LED y de sensores de presencia. Muy fácil de llevar a cabo.

- Incorporación en energía solar fotovoltaica para generar electricidad. Habitualmente asociada a la cubierta de los edificios, pero también se aplica mediante vidrios fotovoltaicos en fachadas ventiladas y muros cortinas.

- Incorporación de energía solar térmica para producir agua caliente sanitaria. Mediante el uso de paneles solares térmicos se pueden conseguir importantes reducciones de las emisiones de dióxido de carbono y de las facturas. La nueva versión del CTE, en su apartado “HE4 – Ahorro de Energía”, considera para todos los edificios de nueva construcción y de reformas en las que sea de aplicación, la obligatoriedad de obtener el 60-70% del consumo de ACS del edificio mediante energías renovables.

- Mejora de la eficiencia de equipos de climatización. La renovación y centralización de las instalaciones de calefacción, ahora que es obligatorio el reparto de costes en función del consumo, puede ser una buena vía para mejorar la eficiencia energética del conjunto del edificio. El uso de fuentes de energía renovables (geotermia, aerotermia o biomasa) podría ser viable según el tipo de edificación que se quiera rehabilitar. La refrigeración suele ser mediante instalaciones individuales de cada vivienda y su renovación ya permite obtener de por sí grandes mejoras térmicas debido al mayor rendimiento de las bombas de calor actuales.

- Intervención en otras instalaciones como podría ser la inclusión de un sistema de ventilación mecánica con recuperación de calor que extraiga el aire viciado de los locales húmedos e impulse aire limpio del exterior. Aunque se pudiera pensar que es contraproducente sacar aire climatizado y meter aire no acondicionado, el hecho de contar con un recuperador de calor, permite que el aire que sale, entre en contacto con unas placas que se enfrían o calientan según sea verano o invierno respectivamente. Del mismo modo, el aire de fuera, también entra en contacto con esas placas (sin cruzarse con el aire viciado) y baja su temperatura o la sube para entrar en unas condiciones próximas al confort interior, reduciendo el gasto para aclimatar el interior tanto en régimen de calefacción como de refrigeración.

Ayudas a la rehabilitación

Rehabilitación energética

A nivel estatal se encuentra el Programa para la Rehabilitación Energética de los Edificio (PREE), aprobado mediante el Real Decreto 737/2020, por el que se regula el programa de ayudas para actuaciones de rehabilitación energética en edificios existentes y se regula la concesión directa de las ayudas de este programa a las comunidades y ciudades autónomas, que estará coordinado y supervisado por el IDAE, perteneciente al Ministerio para la Transición y el Reto Demográfico. Se puede encontrar más información en el siguiente enlace.

En el ámbito autonómico, concretamente en la Comunidad de Madrid, aparece la Orden de 31 de mayo de 2019, de la Consejería de Transportes, Vivienda e Infraestructuras, por la que se establecen las bases reguladoras para la concesión de las ayudas al fomento de la mejora de la eficiencia energética y sostenibilidad y fomento de la conservación, de la mejora de la seguridad de utilización y de la accesibilidad en viviendas, previstas en el Real Decreto 106/2018, de 9 de marzo, por el que se regula el Plan Estatal de Vivienda 2018-2021. Se puede visitar el siguiente enlace para más documentación.

En el caso municipal de la ciudad de Madrid, surge la Resolución de 23 de julio de 2020 de la Secretaría General Técnica el Área de Gobierno de Desarrollo Urbano por la que se hace público el Decreto de 20 de julio de 2020 del Delegado del Área de Gobierno de Desarrollo Urbano, por el que se aprueba la convocatoria pública de subvenciones 2020 con destino a actuaciones de accesibilidad, conservación, eficiencia energética y salubridad de edificios existentes de uso residencial vivienda “Plan Rehabilita Madrid 2020”. Se puede ampliar más información en el siguiente enlace.

Esperamos haber sido de ayuda o al menos haber aportado unas pinceladas generales en el ámbito de la rehabilitación energética. Si está pensando en rehabilitar energéticamente su vivienda o edificio, le animamos a contactar con nosotros para que podamos asesorarles en cómo llevarlo a cabo. Facilitamos presupuesto de honorarios sin ningún compromiso.

Carrillongo Arquitectos.

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